Hola a todos,
Los que disfrutamos con la lectura de historias ambientadas en el antiguo imperio romano de oriente estamos de enhorabuena. El próximo 28 de marzo llega a las librerías de toda España la segunda novela de Blas Malo Poyatos, El Mármara en llamas, ambientada en nuestra querida Constantinopla durante el asedio árabe de inicios del siglo VIII. Tiene muy buena pinta, así que tendré que hacer un hueco en la pila de libros para incluir uno más :)
Os dejo la portada y la sinopsis.
Un saludo
"¡Constantinopla! El 15 de agosto del año 717 la capital del Imperio bizantino despertó desesperada al descubrir a sus puertas los ejércitos triunfantes de los Omeyas. Ese día, guiadas por el general Maslamah, las fuerzas del islam inician el más severo asedio que conocerá la ciudad desde que la fundara Constantino, y hasta Hagia Sophia llegan las voces de los almuédanos desde el otro lado de la imponente triple muralla de Teodosio.
Pero el basileus León III el Isaurio no es un hombre ordinario, y con su voluntad y energía está decidido a resistir a toda costa. Sabe que el imperio depende del genio de un único hombre de oscuro pasado, Calínico, un erudito oculto al mundo y con un gran secreto, quien ignora que desde su huida de Heliópolis años atrás alguien le sigue los pasos.
La ambición de un senador por ser basilopator, padre de emperador, pondrá en peligro las esperanzas del imperio, y cuando en las enigmáticas tierras de Egipto ese secreto quede comprometido, Irene, una traductora imperial con un pasado misterioso, y Casiodoro, aprendiz de Calínico, arriesgarán sus vidas para salvaguardar ese secreto antes de que lo descubran los árabes. Sin embargo, ignoran que está en juego no sólo el destino de un imperio, sino también el de sus propias almas".
domingo, 19 de febrero de 2012
domingo, 5 de febrero de 2012
El tiempo es oro
Hola a todos,
Pues sí, el tiempo, ese bien que damos por descontado en nuestras vidas y que se muestra tan escaso y esquivo que, si se pudiera poner en una balanza, pesaría mucho más que el más preciado de los materiales.
La cuestión es que para este servidor, que trata de abrirse camino en el mundo de las letras mientras paga la hipoteca con un trabajo en el sector informático, el mayor problema para sentarme ante un ordenador y ponerme a escribir no es la falta de ideas que podrían plasmarse con mejor o peor fortuna en novelas, sino la falta de tiempo para poder ejecutar tantos proyectos como tengo en la cabeza.
El hilo de esta entrada surge de algo que me viene rondando desde hace ya muchos años, una historia. Se trata de la 'macro-historia' que, supongo, todo novelista tiene en la cabeza, esa que no puede condensarse en un solo libro, sino que necesitaría toda una serie de volúmenes para poder plasmarse en papel. Cada día vuelve a mi imaginación, modificando una escena aquí y otra allá, cambiando uno o dos detalles, dejando cada cierto tiempo una imagen que hace que me pare y me diga a mí mismo ¡vaya, lo que se me acaba de ocurrir es magnífico! Pero siempre acabo igual, diciéndome a mí mismo que esta historia jamás verá la luz, jamás saldrá de mi cabeza. Puede que luego no fuera ninguna maravilla y sólo le gustara a unos pocos, pero me entristece pensar que no tengo opción para llevarla a cabo.
La cuestión es sencilla. Una novela lleva mucho trabajo, ya hice un cálculo aproximado de lo que cuesta escribir una novela histórica: http://elocasodebizancio.blogspot.com/2010/09/es-rentable-publicar-una-novela.html así que no volveré a repetirlo, pero si tenemos en cuenta una media de una página por hora (más casi otro tanto de revisiones, correcciones, cambios, etc.), escribir un libro de 1000 hojas casi supone el trabajo de un año, dedicado a tiempo completo. Si ese tiempo lo tengo que emplear en trabajar de informático me queda 1 ó 2 horas al día (en el mejor de los casos) que puedo dedicar a escribir. Demasiado poco para lo que quiero hacer.
En fin, que comienzo a entender a Pérez-Reverte cuando comenta en las entrevistas que tiene que seleccionar muy bien lo que quiere escribir porque no le quedan más que siete u ocho novelas por delante. En mi caso soy más joven, pero aún así empiezo a pensar que hay historias que jamás llegaré a escribir, y no me resulta fácil aceptarlo. Supongo que siempre queda la opción de que me toque la lotería, aunque lo veo difícil, sobre todo porque apenas juego, y así malamente...
Bueno, no queda otra que seguir batallando, con el aliento que da el recuerdo de los éxitos ya logrados y con las esperanzas de que, algún día, nos toque la varita de la fortuna.
Un saludo
Pues sí, el tiempo, ese bien que damos por descontado en nuestras vidas y que se muestra tan escaso y esquivo que, si se pudiera poner en una balanza, pesaría mucho más que el más preciado de los materiales.
La cuestión es que para este servidor, que trata de abrirse camino en el mundo de las letras mientras paga la hipoteca con un trabajo en el sector informático, el mayor problema para sentarme ante un ordenador y ponerme a escribir no es la falta de ideas que podrían plasmarse con mejor o peor fortuna en novelas, sino la falta de tiempo para poder ejecutar tantos proyectos como tengo en la cabeza.
El hilo de esta entrada surge de algo que me viene rondando desde hace ya muchos años, una historia. Se trata de la 'macro-historia' que, supongo, todo novelista tiene en la cabeza, esa que no puede condensarse en un solo libro, sino que necesitaría toda una serie de volúmenes para poder plasmarse en papel. Cada día vuelve a mi imaginación, modificando una escena aquí y otra allá, cambiando uno o dos detalles, dejando cada cierto tiempo una imagen que hace que me pare y me diga a mí mismo ¡vaya, lo que se me acaba de ocurrir es magnífico! Pero siempre acabo igual, diciéndome a mí mismo que esta historia jamás verá la luz, jamás saldrá de mi cabeza. Puede que luego no fuera ninguna maravilla y sólo le gustara a unos pocos, pero me entristece pensar que no tengo opción para llevarla a cabo.
La cuestión es sencilla. Una novela lleva mucho trabajo, ya hice un cálculo aproximado de lo que cuesta escribir una novela histórica: http://elocasodebizancio.blogspot.com/2010/09/es-rentable-publicar-una-novela.html así que no volveré a repetirlo, pero si tenemos en cuenta una media de una página por hora (más casi otro tanto de revisiones, correcciones, cambios, etc.), escribir un libro de 1000 hojas casi supone el trabajo de un año, dedicado a tiempo completo. Si ese tiempo lo tengo que emplear en trabajar de informático me queda 1 ó 2 horas al día (en el mejor de los casos) que puedo dedicar a escribir. Demasiado poco para lo que quiero hacer.
En fin, que comienzo a entender a Pérez-Reverte cuando comenta en las entrevistas que tiene que seleccionar muy bien lo que quiere escribir porque no le quedan más que siete u ocho novelas por delante. En mi caso soy más joven, pero aún así empiezo a pensar que hay historias que jamás llegaré a escribir, y no me resulta fácil aceptarlo. Supongo que siempre queda la opción de que me toque la lotería, aunque lo veo difícil, sobre todo porque apenas juego, y así malamente...
Bueno, no queda otra que seguir batallando, con el aliento que da el recuerdo de los éxitos ya logrados y con las esperanzas de que, algún día, nos toque la varita de la fortuna.
Un saludo
domingo, 22 de enero de 2012
Novela para Kindle: República
Hola a todos,
Tras una buena revisión y conseguir que un amigo me hiciera la portada, el mundo de novelas en español para kindle dispone de una nueva obra pues ya se encuentra disponible al público mi novela 'República'.
Se puede encontrar (y comprar) en cualquiera de las tiendas de Amazon, realizando una búsqueda por 'Republica Salvador Felip' (sin las comillas) o en la siguiente dirección: http://www.amazon.es/Rep%C3%BAblica-ebook/dp/B006YW6DH2/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1326984167&sr=8-1
El precio es absolutamente asequible, sólo 2,68 euros. ¿Y por qué 2,68? pues yo también me lo pregunto, porque le puse 2,60, pero ya se sabe que los sistemas que diseña un informático son como el monstruo de Frankenstein, tienen vida propia. Tenía pensado ponerla a 1,49 pero había ciertas limitaciones en función de los royalties, en cualquier caso, no creo que sea un precio como para echar para atrás a los compradores. En mi caso, los que dicen que piratean porque los precios son caros ya no tienen excusa.
Para todos aquellos que disfrutáis de un Kindle como lector electrónico podéis descargarlo directamente en vuestro lector, puesto que mi libro se encuentra a la venta tanto en la web de España como en la web de EEUU (http://www.amazon.com/Rep%C3%BAblica-Spanish-Edition-ebook/dp/B006YW6DH2/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1326984408&sr=8-1)
Si no tenéis un kindle lo podéis leer (y comprar, que no se os olvide) igualmente, puesto que desde Amazon durante el proceso de compra se ofrece la posibilidad de descargar un programa de lector Kindle gratuito para PC, IPAD o lo que tengáis. Y si aún así no lo veis claro, como no le he añadido DRM podéis comprarlo, bajarlo al ordenador y convertirlo sin problemas al formato que más os guste para leerlo en cualquier otro sitio o imprimirlo. Así que no hay excusa, lanzaos inmediatamente a la compra de esta obra inigualable y a su lectura (o sólo a la compra, lo entenderé) y, si os gusta, no olvidéis comentarlo a cualquiera con el que os crucéis, ya sea en el trabajo, con los vecinos, en el metro o en una reunión social.
Por último, para aquellos que hayan leído alguna de mis obras anteriores, comentar que, en esta ocasión, no se trata de una novela histórica (ni de un ladrillo de 900 hojas) sino que es una novela ambientada en el futuro y que pretende ser una crítica social con mucho humor y grandes dosis de incorrección política. Quienes la han leído me han jurado y perjurado que es muy entretenida, por lo que espero que sea del agrado de todos (y si no lo es podéis decírmelo abiertamente)
Os dejo también un enlace al primer capítulo, disponible en mi web: http://www.salvadorfelip.es/doc/Republica_Cap1.pdf
Un saludo
Tras una buena revisión y conseguir que un amigo me hiciera la portada, el mundo de novelas en español para kindle dispone de una nueva obra pues ya se encuentra disponible al público mi novela 'República'.
Se puede encontrar (y comprar) en cualquiera de las tiendas de Amazon, realizando una búsqueda por 'Republica Salvador Felip' (sin las comillas) o en la siguiente dirección: http://www.amazon.es/Rep%C3%BAblica-ebook/dp/B006YW6DH2/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1326984167&sr=8-1
El precio es absolutamente asequible, sólo 2,68 euros. ¿Y por qué 2,68? pues yo también me lo pregunto, porque le puse 2,60, pero ya se sabe que los sistemas que diseña un informático son como el monstruo de Frankenstein, tienen vida propia. Tenía pensado ponerla a 1,49 pero había ciertas limitaciones en función de los royalties, en cualquier caso, no creo que sea un precio como para echar para atrás a los compradores. En mi caso, los que dicen que piratean porque los precios son caros ya no tienen excusa.
Para todos aquellos que disfrutáis de un Kindle como lector electrónico podéis descargarlo directamente en vuestro lector, puesto que mi libro se encuentra a la venta tanto en la web de España como en la web de EEUU (http://www.amazon.com/Rep%C3%BAblica-Spanish-Edition-ebook/dp/B006YW6DH2/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1326984408&sr=8-1)
Si no tenéis un kindle lo podéis leer (y comprar, que no se os olvide) igualmente, puesto que desde Amazon durante el proceso de compra se ofrece la posibilidad de descargar un programa de lector Kindle gratuito para PC, IPAD o lo que tengáis. Y si aún así no lo veis claro, como no le he añadido DRM podéis comprarlo, bajarlo al ordenador y convertirlo sin problemas al formato que más os guste para leerlo en cualquier otro sitio o imprimirlo. Así que no hay excusa, lanzaos inmediatamente a la compra de esta obra inigualable y a su lectura (o sólo a la compra, lo entenderé) y, si os gusta, no olvidéis comentarlo a cualquiera con el que os crucéis, ya sea en el trabajo, con los vecinos, en el metro o en una reunión social.
Por último, para aquellos que hayan leído alguna de mis obras anteriores, comentar que, en esta ocasión, no se trata de una novela histórica (ni de un ladrillo de 900 hojas) sino que es una novela ambientada en el futuro y que pretende ser una crítica social con mucho humor y grandes dosis de incorrección política. Quienes la han leído me han jurado y perjurado que es muy entretenida, por lo que espero que sea del agrado de todos (y si no lo es podéis decírmelo abiertamente)
Os dejo también un enlace al primer capítulo, disponible en mi web: http://www.salvadorfelip.es/doc/Republica_Cap1.pdf
Un saludo
domingo, 15 de enero de 2012
La oligarquía bizantina y su relación con el poder
Hola a todos,
Bizancio, obviamente, recogió del imperio romano tardío toda su estructura política, organizándose inicialmente como una jerarquía en la que la cúspide estaba representada por el emperador, representante de Dios en la tierra. El gobierno civil y fiscal se cedía a los prefectos del pretorio, cuyas amplias áreas de actuación estaban divididas en diócesis y provincias. En ellas, los grandes terratenientes se encontraban en continua lucha con el afán recaudatorio del estado, así como en pugna con el propio emperador, por los repetidos intentos de éste por limitar el poder de la aristocracia, algo que sólo podía ser contenido cuando la persona que se sentaba en el trono era un 'hombre fuerte', como pudo ser Justiniano. La iglesia, por otro lado, tanto por su situación como poseedora de un gran número de tierras, como por su implicación en la propia política del estado, era uno de los actores más poderosos dentro de la estructura del imperio bizantino. A fin de cuentas, el emperador era sustentado por Dios, lo que le obligaba a mantener la ortodoxia en sus dominios si no quería ser tachado de hereje. Sin embargo, a diferencia de la oligarquía, la iglesia no trataba de romper las riendas que le sujetaban al estado, más bien al contrario, intentaba que el estado alineara su actuación en beneficio de la ortodoxia.
En cualquier caso, esta estructura se transformó de manera radical entre los siglos VI y IX, por una serie de motivos, el más importante de los cuales fue la invasión musulmana de gran parte de los territorios de la antigua Bizancio. En apenas 12 años se perdió la mitad de los territorios del imperio y, dado que eran los más poblados, con ellos desapareció más de dos tercios de la antigua población bizantina.
Uno de los efectos de este tremendo golpe fue la ruralización del imperio. Hasta el momento, Bizancio había mantenido mucho mejor que la parte occidental la preeminencia de sus ciudades. Pese a que ninguna alcanzaba el tamaño de la capital, existían grandes centros urbanos, como Alejandría o Antioquía. Con la conquista árabe no sólo se perdieron muchas de esas ciudades, sino que las restantes urbes de Asia Menor perdieron población debido a los ataques, sobreviviendo sólo aquellas que tenían importancia estratégica o religiosa. Constantinopla se convirtió en una isla en medio de un mundo rural.
Dentro de esta ruralización, las élites aristocráticas, cuyas grandes posesiones en tierras les daban acceso a enormes recursos y población, comenzaron a desentenderse del estado y a caminar de manera independiente. Esta independencia se afianzó con dos aspectos importantes, la creciente sumisión de los agricultores a los dueños de la tierra y, por otro lado, el derecho concedido por el estado en el siglo XI a recibir los impuestos recaudados en algunos distritos a cambio de su contribución militar. A diferencia de lo ocurrido durante gran parte de la historia de Roma, los intereses de la élite dominante y del estado comenzaron a divergir en Bizancio. Los terratenientes buscaban incrementar sus rentas y posesiones, usurpando para ello el papel del estado en la recolección de recursos de los agricultores, al tiempo que solicitaban exenciones de impuestos a cambio de su contribución a la defensa. El estado, por su parte, entró en un círculo vicioso. La falta de recursos económicos ponía en peligro la continuidad del esfuerzo militar, por lo que recurría a la nobleza, la cuál, a su vez, solicitaba más exenciones y derechos a cambio de su ayuda, lo que implicaba un nuevo recorte de los recursos del estado.
El fin de esta espiral llegó a finales del siglo XI y comienzos del XII, cuando la familia Comneno alcanzó el poder con Alejo I. En este punto, el estado pasa a ser controlado por una de las propias familias terratenientes. De este modo, el interés del estado y el de los nobles comienza a converger de nuevo, logrando una unión de intereses que mantendrá en pie (aunque con pies de barro) al imperio hasta la invasión de los cruzados en 1204.
Un saludo
Bizancio, obviamente, recogió del imperio romano tardío toda su estructura política, organizándose inicialmente como una jerarquía en la que la cúspide estaba representada por el emperador, representante de Dios en la tierra. El gobierno civil y fiscal se cedía a los prefectos del pretorio, cuyas amplias áreas de actuación estaban divididas en diócesis y provincias. En ellas, los grandes terratenientes se encontraban en continua lucha con el afán recaudatorio del estado, así como en pugna con el propio emperador, por los repetidos intentos de éste por limitar el poder de la aristocracia, algo que sólo podía ser contenido cuando la persona que se sentaba en el trono era un 'hombre fuerte', como pudo ser Justiniano. La iglesia, por otro lado, tanto por su situación como poseedora de un gran número de tierras, como por su implicación en la propia política del estado, era uno de los actores más poderosos dentro de la estructura del imperio bizantino. A fin de cuentas, el emperador era sustentado por Dios, lo que le obligaba a mantener la ortodoxia en sus dominios si no quería ser tachado de hereje. Sin embargo, a diferencia de la oligarquía, la iglesia no trataba de romper las riendas que le sujetaban al estado, más bien al contrario, intentaba que el estado alineara su actuación en beneficio de la ortodoxia.
En cualquier caso, esta estructura se transformó de manera radical entre los siglos VI y IX, por una serie de motivos, el más importante de los cuales fue la invasión musulmana de gran parte de los territorios de la antigua Bizancio. En apenas 12 años se perdió la mitad de los territorios del imperio y, dado que eran los más poblados, con ellos desapareció más de dos tercios de la antigua población bizantina.
Uno de los efectos de este tremendo golpe fue la ruralización del imperio. Hasta el momento, Bizancio había mantenido mucho mejor que la parte occidental la preeminencia de sus ciudades. Pese a que ninguna alcanzaba el tamaño de la capital, existían grandes centros urbanos, como Alejandría o Antioquía. Con la conquista árabe no sólo se perdieron muchas de esas ciudades, sino que las restantes urbes de Asia Menor perdieron población debido a los ataques, sobreviviendo sólo aquellas que tenían importancia estratégica o religiosa. Constantinopla se convirtió en una isla en medio de un mundo rural.
Dentro de esta ruralización, las élites aristocráticas, cuyas grandes posesiones en tierras les daban acceso a enormes recursos y población, comenzaron a desentenderse del estado y a caminar de manera independiente. Esta independencia se afianzó con dos aspectos importantes, la creciente sumisión de los agricultores a los dueños de la tierra y, por otro lado, el derecho concedido por el estado en el siglo XI a recibir los impuestos recaudados en algunos distritos a cambio de su contribución militar. A diferencia de lo ocurrido durante gran parte de la historia de Roma, los intereses de la élite dominante y del estado comenzaron a divergir en Bizancio. Los terratenientes buscaban incrementar sus rentas y posesiones, usurpando para ello el papel del estado en la recolección de recursos de los agricultores, al tiempo que solicitaban exenciones de impuestos a cambio de su contribución a la defensa. El estado, por su parte, entró en un círculo vicioso. La falta de recursos económicos ponía en peligro la continuidad del esfuerzo militar, por lo que recurría a la nobleza, la cuál, a su vez, solicitaba más exenciones y derechos a cambio de su ayuda, lo que implicaba un nuevo recorte de los recursos del estado.
El fin de esta espiral llegó a finales del siglo XI y comienzos del XII, cuando la familia Comneno alcanzó el poder con Alejo I. En este punto, el estado pasa a ser controlado por una de las propias familias terratenientes. De este modo, el interés del estado y el de los nobles comienza a converger de nuevo, logrando una unión de intereses que mantendrá en pie (aunque con pies de barro) al imperio hasta la invasión de los cruzados en 1204.
Un saludo
miércoles, 11 de enero de 2012
El nacimiento de una nueva potencia en el Mediterráneo
Hola a todos,
Venecia, la perla del Adriático, la ciudad de los canales. Muchos hemos paseado por su famosa plaza de San Marcos, rememorando el tiempo en el que esta mítica ciudad construyó un imperio en la parte oriental del Mare Nostrum. Sin embargo, no muchos siglos antes de su esplendor, la ciudad no era más que un conjunto de islas apenas pobladas.
Según cuenta la historia, los primeros habitantes de los islotes fueron exiliados, que huían de las devastaciones de Atila en el siglo V cuando atacó Aquileia. A ellos se sumaron nuevos emigrantes, expulsados de sus tierras con la invasión franca en tiempos de Narsés, y, sobre todo, con la entrada de los lombardos.
En la Venecia de los siglos VI y VII el grupo de islotes donde más adelante se encontrará el corazón de la ciudad (como Rialto) estaba prácticamente despoblado. El centro religioso se encontraba en Grado, el político en Heracliana y el mercantil en Torcello. Hasta este momento, la ciudad era tributaria de Roma y, más adelante, de Bizancio, que mantenía allí su administración. Su economía se basaba en la pesca y la extracción de sal, que se intercambiaba por trigo en Comacchio, a orillas del Po, puerto que sirvió de inspiración a los venecianos para el desarrollo de su urbe.
A finales del siglo VIII Venecia ya se ha expandido y su comercio comienza a ser pujante. Aún siguen bajo la administración bizantina, pero la presencia de un emperador alejado, que se limita a ratificar a los dux, no supone sino ventajas, puesto que, en la práctica, actúan de manera independiente, mientras que en los conflictos con el naciente imperio carolingio siempre pueden pedir ayuda a Constantinopla, como cuando sus mercaderes son expulsados de Rávena por Carlomagno, al que no reconocían como rey de los lombardos.
Sin embargo, las luchas políticas entre bizantinos y carolingios serán el entorno ideal para que Venecia corte amarras con su antigua dueña. En 805, los venecianos se han expandido por la costa dálmata, por lo que esperan que Constantinopla muestre su enfado. Ante esta posibilidad, envían embajadores a la corte carolingia para ponerse bajo la protección del emperador occidental, que anexiona la ciudad a su reino en Italia. Esto le daba la oportunidad de convertirse en potencia marítima, algo que desperto el inmediato recelo de Bizancio, donde se comprendió el peligro que podía representar una Venecia aliada de los carolingios. Constantinopla decide conjurar esa amenaza y envía una flota al mando de Nicéforo y obtiene la sumisión de los venecianos. Los traidores son entregados a la justicia y los leales a Bizancio recompensandos.
En 810, Pipino, rey de Italia, con la ayuda de la flota de Comacchio, recupera Venecia y la costa de Dalmacia, aunque por breve tiempo, pues los bizantinos envían una nueva flota que expulsa a los carolingios, quienes, finalmente, firman la paz con Constantinopla en 812, renunciando a un mar en el que no son enemigos de los imperiales.
Ese tratado de paz marca el inicio de la grandeza de Venecia. Por una lado, su pertenencia teórica al imperio bizantino le abre las rutas de oriente, al tiempo que le garantiza su autonomía, pues Constantinopla necesita su incipiente potencia marítima para luchar contra el Islam. Por otro lado, en el tratado de paz los carolingios renuncian a la posesión de Venecia, pero mantienen sus privilegios comerciales en occidente. De un golpe, la ciudad de los canales se convirtió en el nudo que uniría ambos mundos, por donde fluiría la riqueza del comercio durante los siguientes siglos. Su único rival, Comacchio, sería destruida en 875, allanando el camino a una época de esplendor sin igual.
El último giro de esta historia se daría en 1204, cuando la antigua vasalla manipuló a los miembros de la cuarta cruzada para desviaran su camino y destruyeran Constantinopla. Como símbolo de aquella nefasta hazaña, los cuatro caballos de bronce que coronaban la cuadriga de la victoria en el hipódromo de Constantinopla adornan ahora la basílica de San Marcos, recordando el día en el que una hija apuñaló a su propia madre.
Un saludo
Venecia, la perla del Adriático, la ciudad de los canales. Muchos hemos paseado por su famosa plaza de San Marcos, rememorando el tiempo en el que esta mítica ciudad construyó un imperio en la parte oriental del Mare Nostrum. Sin embargo, no muchos siglos antes de su esplendor, la ciudad no era más que un conjunto de islas apenas pobladas.
Según cuenta la historia, los primeros habitantes de los islotes fueron exiliados, que huían de las devastaciones de Atila en el siglo V cuando atacó Aquileia. A ellos se sumaron nuevos emigrantes, expulsados de sus tierras con la invasión franca en tiempos de Narsés, y, sobre todo, con la entrada de los lombardos.
En la Venecia de los siglos VI y VII el grupo de islotes donde más adelante se encontrará el corazón de la ciudad (como Rialto) estaba prácticamente despoblado. El centro religioso se encontraba en Grado, el político en Heracliana y el mercantil en Torcello. Hasta este momento, la ciudad era tributaria de Roma y, más adelante, de Bizancio, que mantenía allí su administración. Su economía se basaba en la pesca y la extracción de sal, que se intercambiaba por trigo en Comacchio, a orillas del Po, puerto que sirvió de inspiración a los venecianos para el desarrollo de su urbe.
A finales del siglo VIII Venecia ya se ha expandido y su comercio comienza a ser pujante. Aún siguen bajo la administración bizantina, pero la presencia de un emperador alejado, que se limita a ratificar a los dux, no supone sino ventajas, puesto que, en la práctica, actúan de manera independiente, mientras que en los conflictos con el naciente imperio carolingio siempre pueden pedir ayuda a Constantinopla, como cuando sus mercaderes son expulsados de Rávena por Carlomagno, al que no reconocían como rey de los lombardos.
Sin embargo, las luchas políticas entre bizantinos y carolingios serán el entorno ideal para que Venecia corte amarras con su antigua dueña. En 805, los venecianos se han expandido por la costa dálmata, por lo que esperan que Constantinopla muestre su enfado. Ante esta posibilidad, envían embajadores a la corte carolingia para ponerse bajo la protección del emperador occidental, que anexiona la ciudad a su reino en Italia. Esto le daba la oportunidad de convertirse en potencia marítima, algo que desperto el inmediato recelo de Bizancio, donde se comprendió el peligro que podía representar una Venecia aliada de los carolingios. Constantinopla decide conjurar esa amenaza y envía una flota al mando de Nicéforo y obtiene la sumisión de los venecianos. Los traidores son entregados a la justicia y los leales a Bizancio recompensandos.
En 810, Pipino, rey de Italia, con la ayuda de la flota de Comacchio, recupera Venecia y la costa de Dalmacia, aunque por breve tiempo, pues los bizantinos envían una nueva flota que expulsa a los carolingios, quienes, finalmente, firman la paz con Constantinopla en 812, renunciando a un mar en el que no son enemigos de los imperiales.
Ese tratado de paz marca el inicio de la grandeza de Venecia. Por una lado, su pertenencia teórica al imperio bizantino le abre las rutas de oriente, al tiempo que le garantiza su autonomía, pues Constantinopla necesita su incipiente potencia marítima para luchar contra el Islam. Por otro lado, en el tratado de paz los carolingios renuncian a la posesión de Venecia, pero mantienen sus privilegios comerciales en occidente. De un golpe, la ciudad de los canales se convirtió en el nudo que uniría ambos mundos, por donde fluiría la riqueza del comercio durante los siguientes siglos. Su único rival, Comacchio, sería destruida en 875, allanando el camino a una época de esplendor sin igual.
El último giro de esta historia se daría en 1204, cuando la antigua vasalla manipuló a los miembros de la cuarta cruzada para desviaran su camino y destruyeran Constantinopla. Como símbolo de aquella nefasta hazaña, los cuatro caballos de bronce que coronaban la cuadriga de la victoria en el hipódromo de Constantinopla adornan ahora la basílica de San Marcos, recordando el día en el que una hija apuñaló a su propia madre.
Un saludo
sábado, 24 de diciembre de 2011
Feliz Navidad
Hola a todos,
Quería dedicar esta entrada a felicitaros la Navidad. Espero que paséis muy buenas fiestas y que el nuevo año os traiga un montón de alegrías.
Un saludo
Quería dedicar esta entrada a felicitaros la Navidad. Espero que paséis muy buenas fiestas y que el nuevo año os traiga un montón de alegrías.
Un saludo
lunes, 19 de diciembre de 2011
Nueva novela en Amazon: República
Hola a todos,
Pues eso, que después de marear mi novela República en no sé cuantas editoriales con más silencio que los maitines de un convento, me he decidido a sacarla como e-book en Amazon, aprovechando que ya está en España y que el Pisuerga pasa por Valladolid.
Estoy revisando la novela para darle el formato adecuado, y he hablado con mi cuñado para que me haga una portada para el libro, porque yo dibujando no paso de hacer palotes. En estas fechas no creo que avance mucho, por lo que no espero tenerla en la tienda antes de enero.
No era yo de los que pensaba en autopublicar y, de hecho, no creo que venda más de un centenar, pero bueno, me servirá de experimento sobre lo que algunos dicen que es el futuro (publicar en web prescindiendo de editoriales)
Aún estoy pensando el precio, pero me estoy decantando por 1,49 euros.
Respecto a la novela, se trata de un género distinto a lo habitual, ya que no es histórica, sino más bien ciencia ficción, aunque en realidad es una crítica de la sociedad actual. Los que lo han leído han acabado encantados, aunque algún fallo debe tener cuando ninguna editorial apuesta por él. Supongo que el tema (lo más parecido sería '1984') no es comercial.
En fin, para mis futuros lectores aquí dejo una sinopsis: Se admiten comentarios sobre la misma (interesante, bodrio, no la quiero ni regalada, etc.) cualquier opinión (mala y buena) es bienvenida.
Un saludo
En un futuro lejano, la sociedad se rige por medio de la verdadera democracia. Violencia y religión han sido proscritas, las guerras forman parte del pasado y tanto el progreso como la corrección política dominan la vida de los ciudadanos.
Olvidado por una sociedad que desprecia su pasado, el último museo de historia contempla cómo sus salas se van vaciando de visitantes, a medida que la sociedad va perdiendo sus raíces. Andrés, uno de los cuidadores del museo, ve como la inútil burocracia consume el poco tiempo que le queda antes de la jubilación, hasta que un enigmático joven, deseoso de aprender sobre el pasado, se cruza en su camino haciendo renacer su ilusión por la historia. En la búsqueda de la comprensión por los antiguos valores ya perdidos, maestro y alumno van desgranando los problemas que subyacen bajo la aparente sociedad perfecta, reflejo de la nuestra, descubriendo poco a poco la oscura realidad que se esconde tras la idílica cortina de progreso y democracia.
Al mismo tiempo, las intrigas políticas que se desarrollan en el marco de unas corruptas y reñidas elecciones, en las que despiadados miembros del gobierno buscan una nueva forma de manipular a la opinión pública para mantenerse en el poder, forjan una trama paralela que, finalmente, chocará de manera brusca con el propio museo de historia y cuantos en él trabajan, en una espiral de sucesos que pueden dar un vuelco a la democracia y a toda la sociedad.
Pues eso, que después de marear mi novela República en no sé cuantas editoriales con más silencio que los maitines de un convento, me he decidido a sacarla como e-book en Amazon, aprovechando que ya está en España y que el Pisuerga pasa por Valladolid.
Estoy revisando la novela para darle el formato adecuado, y he hablado con mi cuñado para que me haga una portada para el libro, porque yo dibujando no paso de hacer palotes. En estas fechas no creo que avance mucho, por lo que no espero tenerla en la tienda antes de enero.
No era yo de los que pensaba en autopublicar y, de hecho, no creo que venda más de un centenar, pero bueno, me servirá de experimento sobre lo que algunos dicen que es el futuro (publicar en web prescindiendo de editoriales)
Aún estoy pensando el precio, pero me estoy decantando por 1,49 euros.
Respecto a la novela, se trata de un género distinto a lo habitual, ya que no es histórica, sino más bien ciencia ficción, aunque en realidad es una crítica de la sociedad actual. Los que lo han leído han acabado encantados, aunque algún fallo debe tener cuando ninguna editorial apuesta por él. Supongo que el tema (lo más parecido sería '1984') no es comercial.
En fin, para mis futuros lectores aquí dejo una sinopsis: Se admiten comentarios sobre la misma (interesante, bodrio, no la quiero ni regalada, etc.) cualquier opinión (mala y buena) es bienvenida.
Un saludo
En un futuro lejano, la sociedad se rige por medio de la verdadera democracia. Violencia y religión han sido proscritas, las guerras forman parte del pasado y tanto el progreso como la corrección política dominan la vida de los ciudadanos.
Olvidado por una sociedad que desprecia su pasado, el último museo de historia contempla cómo sus salas se van vaciando de visitantes, a medida que la sociedad va perdiendo sus raíces. Andrés, uno de los cuidadores del museo, ve como la inútil burocracia consume el poco tiempo que le queda antes de la jubilación, hasta que un enigmático joven, deseoso de aprender sobre el pasado, se cruza en su camino haciendo renacer su ilusión por la historia. En la búsqueda de la comprensión por los antiguos valores ya perdidos, maestro y alumno van desgranando los problemas que subyacen bajo la aparente sociedad perfecta, reflejo de la nuestra, descubriendo poco a poco la oscura realidad que se esconde tras la idílica cortina de progreso y democracia.
Al mismo tiempo, las intrigas políticas que se desarrollan en el marco de unas corruptas y reñidas elecciones, en las que despiadados miembros del gobierno buscan una nueva forma de manipular a la opinión pública para mantenerse en el poder, forjan una trama paralela que, finalmente, chocará de manera brusca con el propio museo de historia y cuantos en él trabajan, en una espiral de sucesos que pueden dar un vuelco a la democracia y a toda la sociedad.
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